El queso Dziugas 36 meses sin lactosa es una auténtica joya del Báltico, ideal para los amantes del queso añejo que buscan un sabor profundo y complejo sin renunciar a la digestibilidad. Con una maduración de 36 meses, este queso desarrolla una textura firme y granulada, con esos codiciados cristales de tirosina que aportan un crujiente natural y delatan su excelente envejecimiento.
Su sabor es intenso, con matices tostados y un ligero toque picante, acompañado de notas de frutos secos y caramelo. A pesar de su potencia, mantiene un equilibrio perfecto en boca, dejando un retrogusto largo y placentero. Además, al ser sin lactosa, es apto para personas con intolerancia sin perder ni un ápice de su calidad y sabor.
Disfrútalo solo, cortado en lascas finas, acompañado de frutos secos. También es ideal rallado sobre pastas, risottos o incluso en una tabla de quesos con miel y uvas.